domingo, 5 de febrero de 2012

David Sylvian & Robert Fripp - The First Day


¡Qué pedazo de disco es "The First Day"!. El resultado de la colaboración de dos individuos fuera de serie, únicos y con estilos no convencionales, nada más ni nada menos que Robert Fripp, el cerebro detrás de una de las bandas más innovadoras de todo los tiempos, King Crimson y David Sylvian, quien fue vocalista, guitarrista y compositor de la extinta banda Japan y que desde su disolución se embarcó en una excelente carrera solista con discos realmente geniales.
El disco empieza con "God's Monkey", toques funk, algunas experimentaciones, Sylvian añadiendo el 'swing' necesario con esa voz que se presta bastante para la atmósfera, un tema con harto groove.
Luego sigue "Jean The Birdman", muy buenos trabajos de guitarra por parte de Fripp, líneas pegajozas, sugerentes y en su totalidad atractivas. La voz de Sylvian, sin duda esencial , recuerda por momentos al camaleónico David Bowie. El tema más accesible por asi decirlo del álbum.
"Firepower" es todo un viaje astral, recontra trippy, excelente tema, se puede notar la influencia de King Crimson en éste track. Los sonidos texturizados por parte de Fripp y sus Frippertonics son un manjar al oído. Guitarras hipnotizadoras, atmosféricas crean esta joya de 10 minutos.
"Brightness Falls", demuestra las sombras de aquellas épocas Glam de Sylvian, ya bastante tiempo atrás con Japan, sumado al indiscutible estilo de guitarra de Fripp. El resultado un tema seductivo con muy buenas experimentaciones en la guitarra.
De ahí le toca a "20th Century Dreaming (A Shaman's Song)", paisajes sonoros creados por esas exquisitas guitarras. Un tema que empieza bastante rockero, con rastros de King Crimson y que va convirtiéndose en cuadros pintados por un arsenal de sonidos provenientes de Mr.Fripp. Definitivamente esas experimentos ambientales a mitad de la canción crean una atmósfera alucinante, flotando y flotando.
Es el turno de "Darshan (The Road To Graceland)", harto funk, harto groove, guitarras que parten al éxtasis, muy buenas texturas, acompañadas de repetitivos pero efectivos loops de batería y la pícara voz de Sylvian. Toda una oda cósmica cargada de frenesí de 17 minutos, dónde una vez más Robert Frip da cátedra en la guitarra.
Y "Bringing Down The Light", que cierra el álbum de una manera majestuosa. Espectros ambientales por parte de los Frippertonics y teclados, sumamente etéreo. Algo que lo clasifico como ambient puro, totalmente relajante, profundo y magnético.
Como estar en un estado de trance..
De esta manera recomiendo éste disco (el único de ellos en studio) para todo amante de la experimentación, quizás para aquellos acostumbrados a las innovaciones de King Crimson o para aquellos seguidores de David Sylvian, o quizás para todo aquel que simplemente ame escuchar cosas más allá de lo ordinario. En fin, un álbum extraordinario, no convencional. Masterpiece.

No hay comentarios: