viernes, 6 de julio de 2012

Storm Corrosion - Storm Corrosion (2012)


Storm Corrosion, es un proyecto ansiado desde hace tiempo por 2 de las figuras más interesantes y arriesgadas del rock progresivo y la música contemporánea en sí, hablamos de Steven Wilson ( más conocido por ser el cerebro detrás de Porcupine Tree y fundador de otras diversas bandas/proyectos, que abarcan su amplio espectro musical) y Mikael Åkerfeldt ( Líder de una de las bandas más importantes del progresivo hoy en día, Opeth).
Después de tantos años, al fin se pudo concretar este proyecto y el fruto es un disco que lleva el mismo nombre. El resultado de éste 'dream-team' es todo un viaje por terrenos casi olvidados hoy en día, una exploración a aquellos sonidos místicos, deslumbrantes y aventureros desde la psicodelia, jazz, experimental, progresivo, folk, ambient y avant-garde. Sí, así de versátil y única suena esta joya, que se ha convertido en uno de mis álbumes preferidos.
"Drag Ropes" es la canción que da pie a éste viaje, tema que tiene todo un hilo de dramatismo. Arranca de manera calmada con unos arreglos de cuerda, abriendo paso a la voz de
Åkerfeldt que por momentos juega con la voz de Wilson y elevando la tensión poco a poco hasta que Åkerfeldt hace un muy buen uso de su tono de voz, haciendo graves de una manera siniestra, mientras Wilson empieza a cantar y repitiendo: "And the truth can now be told on manifolddando un efecto hipnotizante, con un fondo apoyado en el bajo, los arreglos orquestales, piano, jugando un poco con los platillos y un pequeño solo por parte Åkerfeldt a su estilo, para luego bajar la marea paulatinamente y acabando esta pieza donde se nota claramente influencias de la psicodelia y el acid folk.
Para luego seguir con el tema que da título al disco, "Storm Corrosion", probablemente mi favorita, empezando de manera hermosa, donde me recuerda un poco los primeros años de King Crimson, con la flauta y luego una guitarra acústica tocada por
Åkerfeldt. Mientras Wilson canta suavemente y da paso a su ya clásico "doo doo da da la di..", que le gusta hacer en mucho de sus diferentes lados musicales, mientras Åkerfeldt aplica otro sutíl solo de guitarra. Más adelante entra la percusión poniendo el ambiente en suspenso, donde llega la  disonancia y el clímax de la canción, aquí se nota la inspiración de "The Drift" de Scott Walker. Todo se vuelve retorcido y más oscuro mientras se va percibiendo más cargada la disonancia y cortando abruptamente, volviendo a la calma de sus primeros minutos, pero cerrando los últimos segundos con los instrumentos de cuerda disonantes nuevamente. Todo una serie de emociones lleva en sí ésta canción.
Le sigue "Hag", que inicia escalofriante con un bajo al ritmo de latidos de corazón y un piano tocado de manera descendente donde Wilson va emulando con su voz. Aquí hacen un excelente uso del mellotron, que va moldeando la atmósfera con su particular sonido. Tambien se puede escuchar un solo de batería distorsionado (único uso de dicho instrumento en todo el disco por cierto), cortesía de Gavin Harrison (Porcupine Tree) para seguir con los acordes del piano, mientras una risas se van escuchando al final.
"Happy" es totalmente folk con la guitarra acústica y voz, matizando con los arreglos de cuerdas hasta que va desvaneciendo a una pausa, para emerger otra vez, Wilson entonando su voz de manera melancólica al compás de la guitarra acústica y un pequeño solo de guitarra hasta que cierra con algunos efectos de sonido. Lo único que tiene de alegre ésta canción es el título, ya que la canción es lúgubre por naturaleza.
Llega "Lock Howl", una canción bastante rítmica y dinámica. Las guitarras acústicas van rondando en un trance exótico con patrones progresivos y la percusión acentuando muy bien para luego llegar acompañada de una breve sección de chá chá versión bizarra, a una cumbre de suspenso manteniendo por unos segundos en velo al receptor y luego la parte final vuelve el patrón dominante de guitarra acústica en la canción, con el piano y el glockenspiel al unísono, evocando cierto misterio al tema, mientras los arreglos orquestales van bordando hasta terminar.
El álbum cierra de manera espectacular con "Ljudet Innan", acá Mikael hace lujo de su gran voz, sorprendiendo con unos emotivos falsetes (que nunca había escuchado por parte suya), acompañados de unos acordes etéreos ejecutados en el Piano Rhodes, para más adelante sumergirnos en un bello pasaje donde predomina el mellotron, jugando con los sintetizadores un poco y
Åkerfeldt tocando muy distante unos fraseos en la guitarra eléctrica, creando una atmósfera espacial, relajante, exótica y espiritual. Después llega Wilson cantando al son del extásis y unas percusiones se hacen notar ligeramente, Åkerfeldt dibujando con sus solos tan 'feelings' como nos tiene acostumbrados. Convirtiendo éste tema en un soundtrack a una dimensión trascendental llena de paz.
Cerrando magistralmente éste capítulo donde los protagonistas llevan la música a otro nivel y donde se cuajan una serie de escenas con diferentes emociones. Algo que en lo personal me fascina, toda esas transiciones, cambios de ánimo que hace que la música sea más interesante, sumergible e intrigante.
Claramente podemos apreciar influencias desde Popol Vuh, Scott Walker, Comus, Nick Drake, Tangerine Dream, King Crimson, nombrando algunos que se me vienen a la mente.
Sin más que decir, considero "Storm Corrosion" una obra de arte de pies a cabeza. En realidad, dudo mucho que un álbum en lo que resta del año, logre causarme tan magna impresión, aún así esperaré a escuchar algunos de mis tan ansiados discos que verán la luz a lo largo de este año, para dar mi palabra final.
Con ésto, queda demostrado que la música hoy en día todavía tiene esperanzas y que aún hay gente que logra mantener el arte de la música como una aventura y una experiencia única.
¿Cómo describir el álbum?. Creo que Steven Wilson tiene la respuesta:
Hermosa y retorcida a la vez.
10/10

No hay comentarios: